"No hay más que dos pecados mortales en el terreno de la política: la falta de finalidades objetivas y la falta de responsabilidad, que frecuentemente, aunque no siempre, coincide con aquella. La ausencia de finalidad objetiva le hace proclive (al político) a buscar la apariencia de brillante de poder en lugar del poder real; sufalta de responsabilidad lo lleva a gozar del poder por el poder, sin tomar en cuenta su finalidad... El simple "político de poder", puede quizá actuar enérgicamente, pero de hecho actúa en el vacío y sin sentido alguno".

Max Weber, en "La política como vocación".

domingo, 11 de noviembre de 2012

Piensa, expresa y sé (el valor de tus pensamientos)

Tus pensamientos son siempre valiosos, al menos para tí.

Aunque en ocasiones no tengas oportunidad de compartirlos, al menos, para ti, deben serlo.

Ya que, al fin y al cabo son tuyos, propios, genuinos. Sólo tú puedes pensar lo que tú piensas, sólo tú ponerlo en cuarentena, o darle crédito, antes siquiera de que salga a la luz de la palabra, ya sea esta escrita o hablada.

Si no das tú primero valor a tú pensamiento, ¿quien se lo va a dar antes? Antes que nadie, eres tú quien decide si poner o no en valor tú pensamiento, de darle esa oportunidad, de exponerlo al mundo.

Y ponerlo en valor es, primero darle crédito (si lo merece), luego expresarlo para compartirlo con los demas y de paso contigo mismo, al materializar en palabras tu antes voluble y difuso pensamiento.

Negro sobre blanco puedes ponerlo. Hoy día hasta blanco sobre negro, gracias a la tecnología.

Pudes expresarlo en voz alta o en voz baja, pero materializarlo en cualquier caso a través de la palabra oral.

Y hablar y escribir, al final, es compartir (aunque tú seas en ocasiones el único lector o escuchante) y exponer tu propio pensamiento a la luz de tu consciencia y/o de los demás. Sacar el pensamiento del laberinto de tu mente, y exponerlo a ti mismo y los demás, al juicio, opinión, debate y crítica del mundo. Es todo un ejercicio de libertad, si quieres.

Y, en cualquier caso, quien sabe, si no ya tú o los demás, no te preocupes, quizá Dios (sí, Dios, ¿por qué no?) siempre esté ahí, a tu lado, escuchando pacientemente tus aciertos y desvaríos, mentados o sin mentar, escritos o sin escribir, expuestos o sin exponer.

Y si piensas, luego existes (que ya lo decía el bueno de Descartes).

Y si hablas y escribes de lo que piensas, para así tomar conciencia de lo que piensas.

Y, siguiendo el silogismo,...

Y si tomas conciencia de lo que piensas, te das una oportunidad más para darte cuenta de que existes, que estas ahí, de que, de hecho, piensas... por que existes.

[Que interesante... Pienso por que existo, o existo por que pienso (pero que leches, ¿fue antes... el huevo o la gallina?)]

Y, de paso, a los demás también, al darles la oportunidad de oír o leer y pensar sobre lo que dices o escribes, es decir, esa pequeña parte de lo que piensas y has expresado, ya que nadie es capaz de escribir todo lo que piensa ni cómo lo piensa, sino solo una parte y, por lo general de distinta forma a como lo piensas (¿a quién no le ha ocurrido alguna vez que queriendo expresar lo que piensa en este momento no ha dicho justo lo contrario?).

Así que, ya sabes: Piensa, expresa, y sé.

¿Qué menos que eso?

jueves, 15 de diciembre de 2011

Nanas de la cebolla

Transcribo aquí el texto de esta hermosa y a la vez triste seguidilla (*) de Miguel Hernández, que escribió (desde la cárcel) tras recibir de su mujer una carta en la que le decía que solo tenían pan y cebolla para comer. (* poema "construido en doce estrofas con aire de seguidilla, inusual poema largo para un género breve y festivo. Desdramatiza el autor el contenido angustioso con la gracia del ritmo y la ternura de imágenes, en ascética lumbre de verbos y sustantivos ermitaños", leído en nidodepoesía)

Te recomiendo que la leas, la escuches (versionada magníficamente por Joan Manuel Serrat) y te sumerjas en no solo en si texto sino también en las circunstancias particulares (personales, sociales, políticas, históricas) que dieron lugar a ella, en la mente de su autor.

En esta España, mi querida España dividida todavía hoy (en no se ya cuantos trozos), la de las dos Españas de entonces, seas del color o sensibilidad (político/a) que seas, léela, por favor, sin prejuicio alguno.

Sumérgete en su texto, en la historia que describe, su poesía, la delicadeza, ternura, cariño y desgarro de sus palabras, las palabras de un padre que sufre y se esperanza a la vez por su hijo, al que solo puede ver en foto.

Léela (o escúchala) como si fueses tú mismo ese padre que, desde la cárcel, no puede ver ni tocar a su hijo de corta edad, del que su madre solo tiene pan y cebolla para comer y amamantarle.



La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete niño
que te traigo la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño
nunca despiertes.
Triste llevo la boca
ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne es el cielo
recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño el la doble
luna del pecho
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

Inspirado en:
- Documental sobre Miguel Hernández en RTVE (1ª parte y 2ª parte) (ya no disponibles en la web de RTVE)


Fuentes/Enlaces:
http://www.nidodepoesia.com/nanas1.htm (lectura recomendada) (contextualiza y desgrana la nana)
Miguel Hérnandez (Bio) (Wikipedia) (Biografía versión wikipedia)
- Primer enlace que leí de la Nana (de donde he copiado la letra)
- Canción de Joan Manuel Serrat (youtube)



miércoles, 16 de noviembre de 2011

Navegando por el cielo

Espectacular, mágico, increíble.

Sobran las palabras.

Abre bien los ojos y...

.... disfruta de las más privilegiadas vistas que jamás soñó el hombre.


Para más detalles visita:
Visto en pasalavida.org y abc.es/ciencia
Vídeo procedente de vimeo.com
Fuente original: la web de la NASA en el siguiente enlace.

martes, 18 de octubre de 2011

Algo pasa en China

Algo pasa en China cuando un suceso grave ocurre y nadie parece ni pestañear para socorrer a una pobre y malherida niña de tan solo dos años.

No es la primera vez que leo una noticia de este tipo relacionada con China, donde a veces parece que el valor de la persona como individuo ha sido completamente devaluado.

La primera impresión, lo primero que piensas al ver una noticia así (vídeo), es estupor, inquietud, indignación... las visceras se me deshacen, el estómago se me hace un nudo, el corazón se me entristece. Y es qué no acabas de entender como pueden pasar uno, otro y otro (y otro, y...) coche y personas, andando o en bici, aparentemente sin inmutarse ante el cuerpo atropellado y (aunque no se distingue bien en las imágenes,... por suerte) el charco de sangre que tiñe de rojo el suelo.

Resulta increíble que nadie se inmute. Incluso la persona que, por fín, se decide a actuar parece al principio confundida, como dubitativa (al menos esa es la impresión que da en el video), como no atreviéndose a actuar.

Lo siguiente es la racionalización de la escena. La mente intenta entender lo que ocurre, el hecho, las reacciones de la gente, la niña, la sangre, la inacción, la duda, la indiferencia... la dilación.

Busca alternativas que expliquen o den sentido a tal sinsentido. Tal vez sea miedo a un gobierno opresor, miedo a ser acusados de algo que no han hecho, miedo a ... Tal vez sea ¿falta de valores morales (como he leído por ahí) o la indiferencia de un pueblo hipermasificado, donde el individuo es ná frente a una inmensidad de millones de personas, hecho, por cierto, acentuado a buen seguro por un comunismo llevado hasta los límites reales de un Gran Hermano (1984) (peor es, desde luego, Corea del Norte). Tal vez sea el envenenado y triste papel que ha tocado vivir a la mujer en China, especialmente en las edades más tempranas, donde ser niña se ha convertido (que yo sepa) más en una carga que en una bendición. Quizá sean las tres cosas a la vez. Quizá todas y cada una por separado. Quizá ninguna... (realmente intuyo que alguna o todas ellas están detrás del hecho que menciono en este post).

Sea como sea, China tiene un problema: El simple hecho de que esto ocurra una única vez rompe todas las estadísticas. No es una simple excepción que confirme la regla. Que de 15 personas que pasen, todas lo suficientemente pudientes como para disponer de coche, bici, furgoneta,... ninguna repare y asista a una niña de 2 años recién atropellada no es normal. Es sintomático de algún tipo de mal: político, cultural, ético o moral. Algo falla.

Nuestra sociedad, la occidental (sin querer generalizar, aún haciéndolo) también tiene sus achaques, pero resultaría altamente improbable que un hecho así ocurriese con indiferencia absoluta, y más improbable todavía, por no decir, imposible (el evento nulo) sería que de 15 personas 14,5 no asistiesen a la niña (dejando a un lado el fenómeno habitual de la curiosidad o voayeurismo ante accidentes y cosas similares)... Es más, ahora que caigo, es que ni siquiera se produce (en el video) el típico arremolinamiento de gente alrededor del accidente para, aunque sea por cierta morbosa curiosidad, tratar de saber qué ha ocurrido, por qué, etc... ¿hasta la morbosa curiosidad ha desaparecido o ha acaso haya sido sepultada por años de opresión política?

Algo pasa en China.

Visto en CNN.com (Asia) y en BBC.co.uk
Imagen traida de QUÉ.es

Nota: No quiero con este post dar una visión negativa de los chinos, de la cultura china,... Nadie quiera ver aquí apología de ningún tipo. Sin embargo, creo que el hecho en cuestión merece un mínimo ejercicio de reflexión ético, moral, cultural e incluso político, para propios y extraños a la cultura y sociedad china actual.

lunes, 17 de octubre de 2011

¡Es noticia!

Para la reflexión.

Cuando leais alguna noticia. Demasiadas veces la noticia es para los que dan la nota. A veces lo singular hace sombra a lo general. En no pocas ocasiones, la hambruna, muerte y desolación de miles de personas (ej.: Somalia) salta de nuevo a primera plana, solo cuando nos toca de cerca la desgracia (ej.: reciente secuestro de cooperantes de Medicos Sin Fronteras).


Visto en Listonauta.

domingo, 7 de agosto de 2011

El César y la libertad: ser, parecer y ejercer.

No solo hay que ser el César, también hay que parecerlo(*)
(*) Realmente la frase dice "La mujer de César no sólo debe ser honrada, además debe parecerlo". Pero he escogido deliberadamente la primera por ser de uso común... por deformación de la original.

Esta noche andaba decidido a ver alguna película. Me encontré de casualidad con Más allá (White Noise) con Michael Keaton como protagonista. Lae echaban por Cuatro. Me comencé a enganchar, lo vellos de punta en los primeros minutos, con las primeras EVP... pero, me dió por comprobar sinopsis y resúmenes similares buscando con Bing o Google y, trás comprobar que habría algo de tensión "desde el más allá" con seres del más allá queriendo hacer daño, el mal o algo así, y que la pelí podía degenerar en cierta especie de pánico desde el más allá,... miré el reloj, ví la hora,... ¡mala hora para ver peliculas de miedo!. Así que, cambié de opinión. No me encontraba con ganas de completar el pase de medianoche con tal clase de película.

Y sin embargo, me apetecía ver una pinícula. Y encontré Código Fuente. Un thriller con algo de los siguientes adjetivos: psicológico, de acción y de sci-fi (ciencia ficción me suena más bonito, por cierto, en mi querido castellano). Y, en fin. Como me encantan este tipo de películas (thriller), con altas dosis de acción y tensión psicológica, y si de paso llevan algo de ciencia-ficción, mi género favorito, y estas se combinan y agitan adecuadamente, puede que salga algo decente de la coctelera... Y en este caso creo que la combinación sale más o menos bien. Al menos, en mi caso, ha conseguido mantener mi trasero pegado al sofá durante un buen rato (descontando un par de biberones de por medio), y mi atención no ha bajado. El ritmo de la película ha sido contínuo y, aunque acelerado en algún momento, no ha sido atropellado. Es sin embargo, quizá, de esas películas que, a priori, no te dice gran cosa, porque no profundiza en aspectos éticos, morales, sociales (aspectos que toca, casi sin querer, de forma completamente implícita, cómo prolongar la vida en el límite de la muerte para fines buenos pero contando para ello con una vida mantenida artificialmente, o la decisión de prolongarla o no, rozando así muy de pasada el tema de la eutanasia, pero sin mayores implicaciones o cuestionamientos más allá del argumento de la pélícula) e incluso científicos (explícitos en algún momento de la película, pero sin demasiado acierto y casi rozando el absurdo o la pifia científica, para mi gusto: ¿que tienen que ver la cuántica con saltos parabólicos y los 8 minutos en el límite de la muerte?), aspectos todos ellos en los que podría haber profundizado, pero que solo toca de pasada... (no quiero dar más detalles de la película, ya que la desbaratarían).

Por ello, no esperaba de esta película nada más allá de lo esperable en estas películas: acción, tensión dosificada, la esperanza constante de que el bueno gane al malo, de que el malo no haga de las suyas, de que el tonto o tonta de turno no lo estropee en el momento más inoportuno, etc...

No esperaba nada más allá de la película. Y, de hecho, no encontré nada explícitado (como tal) en la película y que me impactase o, al menos, de lo que se explicitó no encontré ningún mensaje evocador para la reflexión (quizá la película no llevaba ningún mensaje ni lo prentendría)... Sin embargo, si me sugirió algo, enlazando como piezas de diferentes puzzles aquellos aspectos que menciono más arriba y que están tan solo de pasada de trasfondo (aparentemente sin intencionalidad alguna).

Y la bombilla se encendió, alumbrando una frasecilla curiosa frasecilla

Una frase se materializó en mi mente y, ¡ni me pregunteis que narices tiene que ver con la película, ni le busqueis más sentido que el que pueda tener....! Lo cierto es que me llamó la atención y la quise anotar, por más o por menos acertada o sinsentido que pueda parecer. Símplemente me resultó curiosa.

Fué algo así como:
"Así como como al Cesar no lea basta con serlo, sino que debe parecerlo, con la libertad ocurre algo parecido: no basta con tenerla, sino que hay que ejercerla".

Y aunque ni el César ni la libertad tienen nada que ver, ni la frase del Cesar (serlo y parecerlo) se suele aplicar al concepto de la libertad, y la analogía puede resultar algo extraña, lo cierto es que nuestro libre albedrío (tengamos fé en que, efectivametne, está ahí y existe y no todo está predestinado): está ahí, dispuesto a ser puesto en práctica, a ser ejercido, y ser llevado a la acción.

sábado, 30 de julio de 2011

Resistencia (Defiance)


Resistencia (Defiance), de Edward Zwick, es el título de una película estrenada en 2008 que acabo de ver hoy, basada en un hecho real ocurrido en Polonia en el año 1941, y ambientada por tanto en la parte occidental de la República Socialista Soviética de Bielorrusia ocupada por los nazis, los bosques de Bielorrusia, lugar donde miles de polacos (judíos o no judíos) fueron a buscar protección para tratar de sobrevivir.

No es de las películas que más me ha impactado desde el punto de vista técnico, pero sí es cierto que te hace reflexionar, casi a cada momento, a cada decisión que toman los protagonistas ante la perspectiva de ser secuestrados o asesinados por tropas del ejército nazi o por aquellos, de sus propios compatriotas que, por miedo, pura supervivencia o por lo que fuera, les daban servicio e incluso participaban de las órdenes de los alemanes.

El principal impacto, por tanto, es de tipo emocional, moral, ético: ¿venganza, ojo por ojo o, simplemente, tratar de sobrevivir, resistir con vida todo el tiempo posible? Palabras como fé y esperanza cobran sentido en lo divino (con mayúsculas) y en lo humano, valores ambos que se ponen a prueba necesariamente en tales circunstancias.

Cuatro hermanos (los Bielski) como protagonistas.

Dos líderes natos (Zus y Tuvia), el tercero (Asael, interpretado por Jamie Bell) con el arrojo suficiente como para llegar a serlo, llegado el caso (como se verá en el momento de salir del bosque, huyendo de los alemanes para enfrentarse a atravesar los humedales del río hasta la otra orilla, donde otro bosque los aguardaba) y el cuarto, el más pequeño de ellos (Aron, interpretado por George MacKay), casi mudo observador de todo lo que ocurría a su alrededor y en torno a sus hermanos.

Dos enfoques o actitudes contrapuestas ante las sombras del horror que los acechaba (con la certeza de que sus padres, familia y conocidos habían sido ya asesinados por los alemanos). Uno (Zus, interpretado por Liev Schreiber) gobernado por la sed de venganza y lucha directa, en primera línea, aunque ello supusiese la muerte. El otro (Tuvia, interpretado por Daniel Craig), el mayor de los tres, pensando en un único objetivo: sobrevivir a cada minuto, resistir, protegiendo en la retaguardia, en las entrañas del bosque.

Da que pensar, como no, que los hechos que se relatan ocurrieron realmente, que tuvieron que sufrir las penalidades que se cuentan en la película (y se describirán en el libro en el que se basa Defiance: The Bielski Partisans de Nechama Tec).

Da que pensar que todo ocurrió durante la 2ªGM (1939-1945): hace nada.

Y ocurrió. Sí, ocurrió... la 2ªGM, el exterminio judio por los nazis,...

Y resistieron. Más de 1200 almas superaron tal adversidad.