(*) Realmente la frase dice "La mujer de César no sólo debe ser honrada, además debe parecerlo". Pero he escogido deliberadamente la primera por ser de uso común... por deformación de la original.
Esta noche andaba decidido a ver alguna película. Me encontré de casualidad con Más allá (White Noise) con Michael Keaton como protagonista. La
Y sin embargo, me apetecía ver una pinícula. Y encontré Código Fuente. Un thriller con algo de los siguientes adjetivos: psicológico, de acción y de sci-fi (ciencia ficción me suena más bonito, por cierto, en mi querido castellano). Y, en fin. Como me encantan este tipo de películas (thriller), con altas dosis de acción y tensión psicológica, y si de paso llevan algo de ciencia-ficción, mi género favorito, y estas se combinan y agitan adecuadamente, puede que salga algo decente de la coctelera... Y en este caso creo que la combinación sale más o menos bien. Al menos, en mi caso, ha conseguido mantener mi trasero pegado al sofá durante un buen rato (descontando un par de biberones de por medio), y mi atención no ha bajado. El ritmo de la película ha sido contínuo y, aunque acelerado en algún momento, no ha sido atropellado. Es sin embargo, quizá, de esas películas que, a priori, no te dice gran cosa, porque no profundiza en aspectos éticos, morales, sociales (aspectos que toca, casi sin querer, de forma completamente implícita, cómo prolongar la vida en el límite de la muerte para fines buenos pero contando para ello con una vida mantenida artificialmente, o la decisión de prolongarla o no, rozando así muy de pasada el tema de la eutanasia, pero sin mayores implicaciones o cuestionamientos más allá del argumento de la pélícula) e incluso científicos (explícitos en algún momento de la película, pero sin demasiado acierto y casi rozando el absurdo o la pifia científica, para mi gusto: ¿que tienen que ver la cuántica con saltos parabólicos y los 8 minutos en el límite de la muerte?), aspectos todos ellos en los que podría haber profundizado, pero que solo toca de pasada... (no quiero dar más detalles de la película, ya que la desbaratarían).
Por ello, no esperaba de esta película nada más allá de lo esperable en estas películas: acción, tensión dosificada, la esperanza constante de que el bueno gane al malo, de que el malo no haga de las suyas, de que el tonto o tonta de turno no lo estropee en el momento más inoportuno, etc...
No esperaba nada más allá de la película. Y, de hecho, no encontré nada explícitado (como tal) en la película y que me impactase o, al menos, de lo que se explicitó no encontré ningún mensaje evocador para la reflexión (quizá la película no llevaba ningún mensaje ni lo prentendría)... Sin embargo, si me sugirió algo, enlazando como piezas de diferentes puzzles aquellos aspectos que menciono más arriba y que están tan solo de pasada de trasfondo (aparentemente sin intencionalidad alguna).
Y la bombilla se encendió, alumbrando una frasecilla curiosa frasecilla
Una frase se materializó en mi mente y, ¡ni me pregunteis que narices tiene que ver con la película, ni le busqueis más sentido que el que pueda tener....! Lo cierto es que me llamó la atención y la quise anotar, por más o por menos acertada o sinsentido que pueda parecer. Símplemente me resultó curiosa.
Fué algo así como:
"Así como como al Cesar no le
Y aunque ni el César ni la libertad tienen nada que ver, ni la frase del Cesar (serlo y parecerlo) se suele aplicar al concepto de la libertad, y la analogía puede resultar algo extraña, lo cierto es que nuestro libre albedrío (tengamos fé en que, efectivametne, está ahí y existe y no todo está predestinado): está ahí, dispuesto a ser puesto en práctica, a ser ejercido, y ser llevado a la acción.
8 comentarios:
me gustó tu propia narración del trayecto de las pelis, al Cesar, a la bombilla, a la frase, la tuya: pleno ejercicio en libertad de una mente en ebullición.
Saludos blogueros
La cuántica tiene relación con la mente según la Teoría de la Mente, de Roger Penrose. Aunque no lo explicitan en la película, relatan como han encontrado una forma de acceder mediante mecánica cuántica, a la conciencia de una persona, pero sólo durante esos ocho minutos.
También mezcla implícitamente, algunas teorías que especulan sobre que el mundo físico está relacionado con nuestra mente, de alguna forma, que «creamos» el futuro modelando el presente. La verdad es que si no se está un poco al corriente de estas teorías, algunas de ellas utilizadas por esotéricos aprovechados, la película no se entiende tanto.
Todo esto se relaciona , como has explicado estupendamente con esa frase, con el libre albedrío. Con nuestra fuerza de voluntad para elegir nuestro destino.
Saludos
Pa' mi que te había contestado José Antonio... Pero parece que mi mente (y mi memoria) me han jugado una mala pasada.
La loca de la casa es libre como ella sola, queramos o no... Al menos lo suficientemente libre como para escapar a nuestro control (me refiero obviamente al subconsciente, a los pensamientos automáticos que solo atisbamos a ver si por un momento hacemos un breve ejercicio introspectivo oteando los pensamientos que si quiera alcanzan a asomar al nivel de la mente consciente).
Expresar por escrito lo que quieres, lo que piensas, es otra forma de libertad. Ese preciado don, ese preciado valor de esta nuestra sociedad occidental.
Salu2 blogueros igualmente.
Hola Lino. Veo que compartimos aficiones y ambos tenemos formación técnico-científica.
Había oído hablar de Roger Penrose,... hace ya tiempo (ahora mismo no estoy seguro de en qué situación/es de mi vida o ámbito leí algo sobre él) ¿Quizá leyendo a Asimov (o más bien algo sobre él)?... No se, no se, ya te contaré cuando caiga exactamente en qué.
En cualquier caso, te agradezco tu aclaración. En la película el aspecto o justificación cuántica del acceso a esos 8 minutos a la mente, me dió la sensación de que iba metido con calzador, más allá de que la idea o teoría planteada por Penrose, resulte más que interesante, ya que, como una derivada aplicada a la mente de la teoría cuántica... al fin y al cabo estamos compuestos de materia-energía, y ambas pueden considerarse discontínuas, al menos a nivel desde un enfoque micro (al menos los estados energéticos, estables o inestables, en que se pueden dar)...
Ahora veo a que se referían en la película con lo de los saltos parabólicos.
Saludos y bienvenido a este pequeño rincón en la red.
Lino, tengo problemas para comentar tus post en tu propia web, así que dejo aquí mismo mi comentario a tu tercera sobre "Hablemos bien de España":
Blog interesante. Entrada tanto igual.
En España parece que el I+D+i no se lo terminan de tomar en serio. La fuga de cerebros (hacia el extranjero) y el desaprovechamiento de los mismos en nuestro propio país, a falta de ese necesario tejido industrial, tecnológico ámbito académico y de las universidades públicas (y, si quieres, privadas). El tema es especialmente sangrante en la "periferia" de españa (dicho con todo mi cariño por dichos lugares). Caso sangrante es el de Cádiz, donde lo poquito que hay está siempre en el filo de la navaja (por no mencionar casos, ya pasados a navaja, como los de Visteon y Delphi).
En fin me apunto a tu blog.
Hola. Perdón por contestar tarde, pero me acabo de dar cuenta de que tenía todos los mensajes de blogger en la carpeta de Spam (unos 70). No sé como demonios ha ocurrido.
Bueno, al tema. Si, la película no es «hard», en el sentido de guardar una especial pulcritud en los detalles científicos. Digamos que dejan caer lo de la mecánica cuántica para poder dar algún tipo de explicación y no dejarlo sin más. Pero no obstante, se quedan un poco cortos.
La T. de la Mente de R. Penrose viene a decir que la mente sería un proceso creado por el cerebro en el cual operan fenómenos cuánticos. Esto intentaría explicar cosas como la intuición o el genio humano, al no ser procesos que puedan ser emulados, hoy en día, por una máquina y menos por un computador actual (M. de Turing). Lo fascinante de esta hipótesis es que si el cerebro es un componente cuántico activo, podría influir en el mundo físico por las propiedades de la mecánica cuántica y su enmarañamiento cuántico.
Gracias por tus palabras sobre el blog. Lamento que no hayas podido dejar un comentario, tal vez haya sido el sistema de formulario. Para esta eventualidad dejé previsto un enlace más abajo para dejar comentario con el formulario clásico (como este mismo en donde escribimos)
He publicado yo mismo tu comentario y lo he contestado allí mismo, si no te importa.
Tu blog me ha parecido interesante, por eso he comentado. Si puedes acceder a los trabajos de Penrose son muy interesantes. Son hipótesis, pero su argumentación para plantearlas es imprescindible para conocer al menos, el problema que tenemos con encontrar explicación al funcionamiento de la mente humana.
Al hilo de tu cometnario del blog, como te digo allí, si bien hay mayor problema en la periferia, está generalizado dentro de la propia estrategia de gobierno, menospreciar la ciencia. Hay otros asuntos más importantes, al parecer para nuestros políticos. Al fin y al cabo, los que desarrollan e inventan son los centro Europeos. Aquí vienen de vacaciones y somos su mercado.
Saludos
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