"No hay más que dos pecados mortales en el terreno de la política: la falta de finalidades objetivas y la falta de responsabilidad, que frecuentemente, aunque no siempre, coincide con aquella. La ausencia de finalidad objetiva le hace proclive (al político) a buscar la apariencia de brillante de poder en lugar del poder real; sufalta de responsabilidad lo lleva a gozar del poder por el poder, sin tomar en cuenta su finalidad... El simple "político de poder", puede quizá actuar enérgicamente, pero de hecho actúa en el vacío y sin sentido alguno".

Max Weber, en "La política como vocación".

domingo, 7 de agosto de 2011

El César y la libertad: ser, parecer y ejercer.

No solo hay que ser el César, también hay que parecerlo(*)
(*) Realmente la frase dice "La mujer de César no sólo debe ser honrada, además debe parecerlo". Pero he escogido deliberadamente la primera por ser de uso común... por deformación de la original.

Esta noche andaba decidido a ver alguna película. Me encontré de casualidad con Más allá (White Noise) con Michael Keaton como protagonista. Lae echaban por Cuatro. Me comencé a enganchar, lo vellos de punta en los primeros minutos, con las primeras EVP... pero, me dió por comprobar sinopsis y resúmenes similares buscando con Bing o Google y, trás comprobar que habría algo de tensión "desde el más allá" con seres del más allá queriendo hacer daño, el mal o algo así, y que la pelí podía degenerar en cierta especie de pánico desde el más allá,... miré el reloj, ví la hora,... ¡mala hora para ver peliculas de miedo!. Así que, cambié de opinión. No me encontraba con ganas de completar el pase de medianoche con tal clase de película.

Y sin embargo, me apetecía ver una pinícula. Y encontré Código Fuente. Un thriller con algo de los siguientes adjetivos: psicológico, de acción y de sci-fi (ciencia ficción me suena más bonito, por cierto, en mi querido castellano). Y, en fin. Como me encantan este tipo de películas (thriller), con altas dosis de acción y tensión psicológica, y si de paso llevan algo de ciencia-ficción, mi género favorito, y estas se combinan y agitan adecuadamente, puede que salga algo decente de la coctelera... Y en este caso creo que la combinación sale más o menos bien. Al menos, en mi caso, ha conseguido mantener mi trasero pegado al sofá durante un buen rato (descontando un par de biberones de por medio), y mi atención no ha bajado. El ritmo de la película ha sido contínuo y, aunque acelerado en algún momento, no ha sido atropellado. Es sin embargo, quizá, de esas películas que, a priori, no te dice gran cosa, porque no profundiza en aspectos éticos, morales, sociales (aspectos que toca, casi sin querer, de forma completamente implícita, cómo prolongar la vida en el límite de la muerte para fines buenos pero contando para ello con una vida mantenida artificialmente, o la decisión de prolongarla o no, rozando así muy de pasada el tema de la eutanasia, pero sin mayores implicaciones o cuestionamientos más allá del argumento de la pélícula) e incluso científicos (explícitos en algún momento de la película, pero sin demasiado acierto y casi rozando el absurdo o la pifia científica, para mi gusto: ¿que tienen que ver la cuántica con saltos parabólicos y los 8 minutos en el límite de la muerte?), aspectos todos ellos en los que podría haber profundizado, pero que solo toca de pasada... (no quiero dar más detalles de la película, ya que la desbaratarían).

Por ello, no esperaba de esta película nada más allá de lo esperable en estas películas: acción, tensión dosificada, la esperanza constante de que el bueno gane al malo, de que el malo no haga de las suyas, de que el tonto o tonta de turno no lo estropee en el momento más inoportuno, etc...

No esperaba nada más allá de la película. Y, de hecho, no encontré nada explícitado (como tal) en la película y que me impactase o, al menos, de lo que se explicitó no encontré ningún mensaje evocador para la reflexión (quizá la película no llevaba ningún mensaje ni lo prentendría)... Sin embargo, si me sugirió algo, enlazando como piezas de diferentes puzzles aquellos aspectos que menciono más arriba y que están tan solo de pasada de trasfondo (aparentemente sin intencionalidad alguna).

Y la bombilla se encendió, alumbrando una frasecilla curiosa frasecilla

Una frase se materializó en mi mente y, ¡ni me pregunteis que narices tiene que ver con la película, ni le busqueis más sentido que el que pueda tener....! Lo cierto es que me llamó la atención y la quise anotar, por más o por menos acertada o sinsentido que pueda parecer. Símplemente me resultó curiosa.

Fué algo así como:
"Así como como al Cesar no lea basta con serlo, sino que debe parecerlo, con la libertad ocurre algo parecido: no basta con tenerla, sino que hay que ejercerla".

Y aunque ni el César ni la libertad tienen nada que ver, ni la frase del Cesar (serlo y parecerlo) se suele aplicar al concepto de la libertad, y la analogía puede resultar algo extraña, lo cierto es que nuestro libre albedrío (tengamos fé en que, efectivametne, está ahí y existe y no todo está predestinado): está ahí, dispuesto a ser puesto en práctica, a ser ejercido, y ser llevado a la acción.